Abstract
En este artículo se mantiene la hipótesis de la correlación positiva entre inteligencia y bilingüismo, debida a la existencia de ventajas cognitivas. La autora repasa algunos estudios con niños bilingües -destacando el de Okoh (1980)-, afirmando que estas investigaciones indican la presencia de ventajas cognitivas en tareas de creatividad verbal. Con relación a la influencia de la experiencia bilingüe en otras operaciones cognitivas, explica algunas dificultades para relacionar ambas, por lo que habría que realizar un considerable trabajo previo para poder extraer conclusiones definitivas sobre las dimensiones del desarrollo cognitivo que pueden beneficiarse. Respecto a los mecanismos a través de los que se produce dicha influencia, resalta la explicación estructural de Ben- Zeev (1977) recogiendo el concepto de competencia lingüística chomskyano. Tras profundizar en el modelo de Cummins (1981), con su análisis de los distintos tipos de competencia y la “hipótesis de los umbrales”, la autora se centra finalmente en los efectos cognitivos de diferentes tipos de bilingüismo.
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