
Introduction
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A critical look at what is officially called the “updating of the Cuban economic model” and the “perfecting” of the Cuban political system from the viewpoint of the utopias of the Cuban Revolution calls attention to the importance of deepening participatory and socially representative democracy, strengthening popular and grassroots control over state management, addressing some of the causes of the deterioration of moral and civic values, and increasing the participation of the mass media in counteracting negative effects. This should help prepare citizens, especially the generations that will lead the country from 2018 on, to deal critically and in a utopian fashion with the challenges posed by the Cuban socialist transition.
Una mirada crítica a lo que se llama oficialmente la “actualización del modelo económico cubano” y el “perfeccionamiento” del sistema político cubano desde el punto de vista de las utopías de la Revolución Cubana llama la atención sobre la importancia de profundizar la democracia participativa y socialmente representativa, fortalecer al control popular y de base sobre la gestión del estado, abordar algunas de las causas del deterioro de los valores morales y cívicos, y aumentar a la participación de los medios de comunicación para contrarrestar los efectos negativos. Esto debería ayudar a preparar a los ciudadanos, especialmente las generaciones quienes liderarán al país desde 2018 en adelante, para hacer frente críticamente y de una manera utópica con los desafíos planteados por la transición socialista cubana.
An examination of the humanist thought embedded in José Martí’s anticolonial critique reveals his deep devotion to human solidarity and human equality, with education, in particular, seen as “an act of love.” Underpinning this commitment is Martí’s considerate awareness of the “human condition” of the oppressed and colonized. Whereas humanism as theorized and practiced in Western liberal circles has neglected to challenge the current order of oppression, misery, and suffering, Martí’s humanist critique is situated squarely on the side of victims, waving the banner of human dignity and equality as well as of solidarity with the disfavored.
Un análisis del pensamiento humanista que caracteriza la crítica anticolonial de José Martí revela su profunda devoción a la solidaridad e igualdad humana; la educación, en particular, es vista como “un acto de amor.” Este compromiso se sustenta en la conciencia que tiene Martí de la “condición humana” de los oprimidos y colonizados. Mientras que el humanismo como teoría y práctica en círculos liberales occidentales no ha buscado desafiar el orden actual de opresión, miseria, y sufrimiento, la crítica humanista de Martí se encuentra del lado de las víctimas, ondeando la bandera de la igualdad y la dignidad humana así como de la solidaridad con los desfavorecidos.
The Sixth Congress of the Cuban Communist Party, held in April 2011, ratified a socialist strategy for implementing a new model of economic and social development that rejects the centrist structures and practices of the “real socialist” model. The achievements of the Cuban Revolution and Cubans’ critical awareness of mistakes demand transformations of the model of development to meet the needs of the country. These transformations include perfecting political institutionality, confronting bureaucratism, establishing a balance between centralization and decentralization, and revitalizing popular participation in decision making and the management of resources.
El VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, celebrado en abril de 2011, ratificó una estrategia socialista implementando un nuevo modelo de desarrollo económico y social que rechaza estructuras y prácticas del modelo estadocentrista del “socialismo real.” Los logros de la Revolución Cubana y la conciencia crítica de caminos que resultaron errados exigen transformaciones en el modelo de desarrollo, acorde con las necesidades del país. Estas transformaciones incluyen el perfeccionamiento de la institucionalidad política, el enfrentamiento al burocratismo, el equilibrio entre centralización y descentralización y una revitalización permanente de la participación popular en la toma de decisiones y la gestión de recursos.
Beginning in 2008, the Cuban leadership recognized the need for change in its economic policy to overcome the legacy of the Special Period and the shortcomings of the economic model that prevailed until 1989. A product of widespread grassroots discussion, the guidelines for economic and social policy approved in 2011 include a greater role for market relations and nonstate property in the management of the economy. They also identify a new area of cooperative, mixed, and private property alongside of state ownership, promote decentralization of management and the participation of workers in this process, and place greater emphasis on personal consumption in the incentive system. The implementation of these changes is already having an effect on economic indicators, among them a significant reduction in imports, a decrease in gross fixed capital formation, a reduction of the budget deficit, and an increase in labor productivity. More complex and decisive changes can be expected in the years to come.
A partir de 2008, la dirigencia cubana reconoció la necesidad de un cambio en su política económica para superar el legado del Período Especial y las deficiencias del modelo económico que prevaleció hasta 1989. Un producto de la discusión popular generalizada, las pautas de la política económica y social aprobada en 2011 incluyen un mayor papel de las relaciones de mercado y de la propiedad no estatal en el manejo de la economía. También identifican una nueva área de la propiedad cooperativa, mixta y privada junto a la propiedad estatal, promueven la descentralización de la gestión y la participación de los trabajadores en este proceso, y ponen mayor énfasis en el consumo personal en el sistema de incentivos. La implementación de estos cambios ya está teniendo un efecto en los indicadores económicos, entre ellos una reducción significativa de las importaciones, la disminución de la formación bruta del capital fijo, una reducción del déficit presupuestario, y un aumento en la productividad del trabajo. En los próximos años se pueden esperar cambios más complejos y decisivos.
The current proposal for transformations of the Cuban economic model approved in May 2011 constitutes the road map for an ambitious program. The proposal includes a more diverse property structure in which an opening is provided for the nonstate sector to become part of the productive landscape, decentralization of decision making, the gradual lifting of limits on consumption and the creation of a limited market in assets, and support for private consumption over social consumption. To ensure their success, it will be necessary to address a number of challenges, among them correcting the distortion evident in the pricing system, expanding the private and cooperative sectors, increasing the volume and structure of exports, and modernizing the financial system. It is important to understand this proposal as a point of departure for other necessary changes that will demand great flexibility and an accurate interpretation of the constraints and opportunities arising from the contemporary international context.
La actual propuesta de transformaciones del modelo económico cubano aprobada mayo 2011 constituye el mapa de un programa ambicioso. La propuesta incluye una estructura de propiedad más diversa en el que se proporciona una abertura para el sector no estatal para convertirse en parte del sector productivo, la descentralización de la toma de decisiones, el levantamiento gradual de los límites sobre el consumo y la creación de un mercado limitado de los activos, y el apoyo para el consumo privado sobre el consumo social. Para asegurar su éxito, será necesario abordar una serie de retos, entre ellos la corrección de la evidente distorsión en el sistema de precios, la expansión de los sectores privado y cooperativo, incrementando el volumen y la estructura de las exportaciones, y la moder-nization del sistema financiero. Es importante entender esta propuesta como punto de partida para otros cambios necesarios que exigirán una gran flexibilidad y una correcta interpretación de las limitaciones y oportunidades que surgen del contexto internacional contemporáneo.
No productivist model of socialism has ever existed in Cuba. Rather, the Cuban approach has drawn on a hybrid of ethical principles with some consistent strategic themes. Cuba’s socialist strategy has been reformulated quite flexibly, in relation to these principles and historical circumstances, and this flexibility seems to have been important in allowing Cuban socialism to adapt and survive. More recently, Cuba has looked for a selective engagement with the global economy, advancing its strong service sectors while protecting key domestic services and domestic food production. The major in-principle change in recent years has been the licensing of the hiring of private labor. Changes to Cuba’s microeconomy are also best understood through the lens of ethical socialism and adaptation. Special attention to Cuba’s microeconomy is warranted because of the complex relation between wages, subsidized prices, and shared services.
Nunca ha existido ningún modelo productivista del socialismo en Cuba. Por el contrario, el enfoque cubano se ha basado en un híbrido de principios éticos con algunos temas estratégicos consistentes. La estrategia socialista cubana ha sido reformulada de manera bastante flexible en relación a estos principios y circunstancias históricas, y esta flexibilidad parece haber ayudado en la adaptación y supervivencia del socialismo cubano. Más recientemente, Cuba ha buscado un compromiso selectivo con la economía mundial, avanzando sus sectores de servicio fuertes hacia adelante a la vez que protegiendo servicios domésticos clave y la producción nacional de alimentos. El principal cambio en los últimos años ha sido la licencia de contratación de mano de obra privada. Los cambios a la microeconomía cubana también se entienden mejor a través de un lente de socialismo ético y adaptación. El énfasis en la microeconomía de Cuba tiene sentido dada la compleja relación entre los salarios, los precios subsidiados y los servicios compartidos.
The new types of nonstate enterprises, private and cooperative firms, that are beginning to take root in Cuba are part of the reform process that is taking place in that nation and redefining its socialist path. There are different positions in Cuba with regard to the adequacy of nonstate enterprises for the advance of Cuban socialism. Some consider them simply a necessary evil, while others consider them essential for the functioning of any economy. A third position is that nonstate enterprises and enterprises in general are most useful to the goals of socialism to the extent that they are democratically managed and responsive to social interests. The current process in Cuba is an opportunity to perfect Cuban socialism and bring it closer to its humanist and emancipatory goals.
Los nuevos tipos de empresas no estatales, empresas privadas y cooperativas, que están comenzando a echar raíces en Cuba son parte del proceso de reforma que se está llevando a cabo en esa nación y que redefine su trayectoria socialista. Hay diferentes posiciones en Cuba con respecto a la adecuación de las empresas no estatales para el avance del socialismo cubano. Algunos los consideran simplemente un mal necesario, mientras que otros los consideran esenciales para el funcionamiento de cualquier economía. Una tercera posición es que las empresas no estatales y las empresas en general son más útiles para los objetivos del socialismo en la medida en que se gestionan democráticamente y que responden a los intereses sociales. El proceso actual de Cuba es una oportunidad para perfeccionar el socialismo cubano y acercarlo a sus objetivos humanista y emancipadores.
Civil-society-centric and globalist conceptions of food sovereignty neglect the fact that food sovereignty depends not only on the counterhegemonic conquest of civil society but also on (international) political society. A comprehensive analysis of the restructuring of Cuban agriculture shows that food sovereignty policies in Cuba are built on a fourfold strategy emerging out of a state/civil-society partnership at the local, national, and regional levels: the collectivization of land through agrarian cooperatives, the socialization of urban agriculture on the basis of participatory methods, the guaranteeing of local access to food through the establishment of free agricultural markets, and the transnationalization and solidarity of agroecological movements.
Los conceptos de soberanía alimenticia centrados en la sociedad civil y global descuidan el hecho de que dicha soberanía depende no sólo de la conquista de dicha sociedad sobre poderes hegemónicos sino también de la sociedad política (internacional). Un análisis exhaustivo de la reestructuración de la agricultura cubana muestra que las políticas de soberanía alimenticia en Cuba están construidas sobre una estrategia cuádruple surgida de un pacto entre el Estado y la sociedad civil a niveles local, nacional y regional: la colectivización de la tierra a través de cooperativas agrarias, la socialización de la agricultura urbana en base a métodos participativos, el acceso local garantizado a los alimentos mediante el establecimiento de los mercados agrícolas libres, y la transnacionalización y solidaridad entre movimientos agroecológicos.
Two recent U.S. government and scholarly projects on a “transition toward democracy in Cuba”—the reports to the president of the Commissions for Assistance to a Free Cuba and the results of the Brookings Institution’s seminars on U.S. policy toward a Cuba in transition—are typical of attempts by U.S. academics and policy makers to make Cuban society conform to U.S. models of social organization and bring Cuba once again under U.S. hegemony. Failing to consult the work of Cuban social scientists who have directly assessed the gains and losses of the Cuban transition to a better society and criticized it from within, they overlook Cuba’s permanent shift from capitalism to socialism in the past 50-plus years and ignore the distinctiveness of the Cuban socialist system.
Dos recientes proyectos gubernamentales y académicos estadounidenses sobre una “transición hacia la democracia en Cuba”—los informes al presidente de las Comisiones de Asistencia para una Cuba Libre y los resultados de los seminarios de la Institución Brookings sobre la política de EE.UU. hacia una Cuba en transición—son típicas de los intentos de parte de los académicos y los legisladores estadounidenses para que la sociedad cubana se ajuste a los modelos de organización social de los Estados Unidos y para nuevamente llevar a Cuba bajo la hegemonía de EE.UU. En no consultar el trabajo de los científicos sociales cubanos que han evaluado directamente las ganancias y pérdidas de la transición cubana a una sociedad mejor y criticarla desde dentro, se pasan por alto el cambio permanente en Cuba del capitalismo al socialismo en los últimos más de 50 años y ignoran lo distintivo del sistema socialista cubano.
Ever since the Cuban Revolution challenged the Monroe Doctrine by asserting a right to independence and mutuality between the United States and Cuba, no effort has been spared to gain control of the island. The National Endowment for Democracy, which has long pursued regime change in Cuba in the guise of democracy promotion, has recently “discovered” Cuban black people and manipulated the discourse of nonviolent civil disobedience to charge Cuba with racism. In 2009, an open letter from the esteemed Abdias do Nascimento and a document signed by 59 respected U.S.-based public figures of African descent became part of this effort. This process was enhanced in 2013 with visits to the United States by Afro-descendant Cuban dissidents and the increase of the reward for the capture of Assata Shakur, an exiled political activist currently living in Cuba. The original charge was countered by Cuban artists and writers and by U.S. Afro-descendants in support of Cuba’s history of mobilization against discrimination and racial prejudice. If there is one way in which Cubans are taking to heart what Fidel Castro once called “the monopoly of knowledge,” it is combining the full-throated struggle against racism with the objective to improve socialism at all levels of society.
Desde que la revolución cubana desafió la doctrina Monroe al afirmar el derecho a la independencia y la reciprocidad entre Estados Unidos y Cuba no se han escatimado esfuerzos para tomar control de la isla. El National Endowment for Democracy, que durante mucho tiempo ha buscado un cambio de régimen en Cuba, recientemente ha “descubierto” a los cubanos negros y manipulado el discurso de la desobediencia civil no violenta para acusar a Cuba de racismo. En 2009, una carta abierta del estimado Abdias do Nascimento y un documento firmado por 59 respetadas personalidades de origen africano en los Estados Unidos se convirtió en parte de este esfuerzo. Este proceso se ha intensificado con visitas a los Estados Unidos de disidentes cubanos afrodescendientes y un aumento en la recompensa por la captura de Assata Shakur, una activista política exiliada que vive en Cuba. La imputación original ha sido debatida por escritores y artistas cubanos y por afrodescendientes estadounidenses que apoyan la lucha histórica cubana contra la discriminación y los prejuicios raciales. Si hay una forma en la que los cubanos están tomando en serio aquello que Fidel Castro llamó “el monopolio del conocimiento” es combinando la lucha contra el racismo con el objetivo de mejorar el socialismo a todos los niveles sociales.

