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La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas fue creada en 1983 para investigar el paradero de las miles de personas que fueron desaparecidas durante la dictadura en Argentina. Su informe
While the call for “national reconciliation” as a way to avoid criminal trials for human rights violations has been a constant refrain in the discourse of the armed forces since the return to democracy in Argentina in 1983, it has been made from different positions and in response to diverse conjunctures. Changes in the rhetoric of national reconciliation have been employed as a political and extrajudicial strategy by both the military and civilians for 30 years. The proposal of national reconciliation has oscillated between the need to forget the long-term effects of an “antisubversive war” and a sort of “duty to remember” in which all Argentines are brothers in the evocation of collective pain.
Aunque el llamado a la “reconciliación nacional” como una manera para evitar los juicios penales por violaciones a los derechos humanos ha sido un estribillo constante en el discurso de las fuerzas armadas desde el regreso de la democracia en la Argentina en 1983, éste se ha hecho desde diferentes posiciones y como respuesta a coyunturas diferentes. Los cambios en la retórica de la reconciliación nacional han sido usados como una estrategia política y extrajudicial tanto por los militares como por los civiles desde hace 30 años. La propuesta de reconciliación nacional ha oscilado entre la necesidad de olvidar los efectos a largo plazo de la “guerra antisubversiva” y una especie de “deber de memoria” en el que todos los argentinos están hermanados en la evocación de un dolor colectivo.
The politics of national reconciliation during the transitional period of the 1990s in Chile constructed a hegemonic framework that affected discourses in other domains in multilayered ways. In order to achieve consensus among its various factions, the Concertación used “reconciliation” discourse to portray the nation as a family, and potentially divisive issues were framed in the most apolitical, ahistorical, and technical way. In this context, gender violence was construed as a matter of family and individual liberties, and the objective of the first family violence law was maintaining the family intact. The framework of reconciliation and its association with Christian forgiveness and family unity promoted the use of conciliation rather than sentencing as the primary means of settling domestic violence disputes and made it difficult for those affected by gender violence to achieve justice. However, the foundational discourses of the 1990s served an important purpose in opening up discursive spaces on gender violence that could be further refined.
Las políticas de reconciliación nacional durante el periodo de transición de los 1990 en Chile armaron un marco hegémonico que afectó el discurso en otros campos de múltiples maneras. Para lograr el consenso entre sus diferentes facciones, la Concertación usó el discurso de la “reconciliación” para describir la nación como una familia y los temas que pudieran suscitar discrepancias fueron enmarcados de la manera más apolítica, ahistórica y técnica. En este contexto, la violencia de género fue interpretada como una cuestión de libertades individuales y de la familia, y el objetivo de la primera ley sobre violencia familiar fue mantener a la familia unida. El marco de reconciliación y su asociación con el perdón cristiano y la unidad familiar promovieron el uso de la conciliación en lugar de la sanción penal como el medio principal para resolver las disputas de violencia doméstica. Esto hizo difícil que aquellas personas afectadas por la violencia de género recibieran justicia. Sin embargo, los discursos fundacionales de los 1990 sirvieron para abrir más espacios de discusión sobre la violencia de género, y ésto es algo que podría ser profundizado.
The democratization that followed the last military dictatorship in Argentina (1976–1983) has been influenced by human rights organizations’ relentless work to bring about truth and justice regarding the consequences of state terrorism and to keep the memory of that period alive. These efforts frame the discursive context in which human rights violations, including torture, are interpreted in contemporary Argentina. Argentine interviewees from across the political spectrum condemn torture, but the language and frames they use and the narratives surrounding political events vary. These accounts expose the conflicted terrain of memory making and the ambivalences and contradictions that permeate the construction of a torture-rejecting culture.
La democratización que vino después de la última dictadura militar en la Argentina (1976–1983) ha sido influenciada por el trabajo incesante de las organizaciones de derechos humanos para lograr que se establezca la verdad y se haga justicia sobre las consecuencias del terrorismo de estado y para mantener la memoria sobre ese periodo viva. Estos esfuerzos enmarcan el contexto discursivo a través del cual las violaciones de los derechos humanos, entre ellas la tortura, son interpretadas en la Argentina contemporánea. Las personas entrevistadas en Argentina, quienes atraviesan el espectro político, condenan la tortura. Sin embargo, el lenguaje y los esquemas que usan y las narrativas sobre los acontecimientos políticos varían. Estos relatos exponen el terreno conflictivo de la construcción de la memoria y las ambivalencias y contradicciones que permean la construcción de una cultura de rechazo hacia la tortura.
This essay seeks to illuminate a different, more encompassing kind of transition than that from dictatorship to post-dictatorship (and its attendant forms of memory of military brutal force and human rights abuses) often privileged by studies of political violence and social memory. The focus is twofold: first, to describe a transition from the world of the social to that of the post-social, i.e. a transition from a welfare state-centered form of the nation to its neoliberal competitive state counterpart; and secondly, to analyze its attendant memory dynamics. The double articulation of collective memory under neoliberalism, the deep and recurring violence it has involved at both the social and the individual level, and its self-articulation as a social memory apparatus are apparent in two Chilean films exploring the logic (Pablo Larraín’s
Este trabajo intenta iluminar una transición más amplia que aquella entre dictadura y post-dictadura ( y sus correspondientes formas de memoria sobre la violencia militar o los abusos a los derechos humanos) que suele ser el objeto de estudio de los trabajos sobre violencia política y memoria social. Mi interés es doble: primero, describir una transición del mundo social al post-social (es decir, una transición desde una forma de estado-nación centrada en el estado de bienestar a su contraparte neoliberal y competitiva; y en segundo lugar, analizar sus correspondientes formas de memoria. La doble articulación de la memoria colectiva bajo el neoliberalismo, la profunda y recurrente violencia presente, tanto a nivel social como a nivel individual, y su autoarticulación como un aparato de la memoria social son evidentes en las dos películas chilenas
A textual analysis of editorials in the Revista Sem Terra, an official publication of the Brazilian Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (Landless Rural Workers’ Movement—MST), shows that the movement leadership uses collective memory making—retellings of past violence and repression—to emphasize the harsh consequences of neoliberal economic policy and appeal to the emotions of activists and allies. These retellings help the movement to further the cause of resistance to neoliberalism and build a national coalition that can promote economic alternatives and social equity.
Uma analise textual dos editoriais da
The presence of Evo Morales in the government of Bolivia raised expectations of change with regard to the politics of memory, justice, and the social and economic compensation for victims of the country’s dictatorships between 1964 and 1982. However, according to human rights organizations, these expectations have been only partly fulfilled. This can be explained by three fundamental factors: the government’s pursuit of an alliance with the military in order to accomplish its project, the collapse of the parties and traditional organizations of the left, and the articulation of a new narrative to consolidate the government’s project in terms of indigenous and anti-neoliberal nationalism. The latter two factors have resulted in the systematic political use of long memory (anticolonial resistance) and short memory (the popular protests of the 1990s and 2000s) and the partial displacement of an intermediate memory (the 1952 Revolution) and the memory of the dictatorships.
La presencia de Evo Morales en el gobierno de Bolivia generó expectativas de cambio con respecto a la política sobre la memoria, la justicia y la compensación social y económica para las víctimas de las dictaduras del país entre 1964 y 1982. Sin embargo, de acuerdo con las organizaciones de derechos humanos, estas expectativas sólo se han cumplido de forma parcial. Esto puede explicarse a través de tres factores fundamentales: la búsqueda de una alianza con los militares por parte del gobierno para poder llevar a cabo su proyecto, el colapso de los partidos y organizaciones tradicionales de izquierda, y la articulación de una nueva narrativa para consolidar el proyecto del gobierno en términos de un nacionalismo indígena y la oposición al neoliberalismo. Los últimos dos factores han resultado en un uso sistemático de la memoria larga (la resistencia anticolonial) y la corta (las protestas populares de los años noventa y el 2000), así como la dislocación parcial de una memoria intermedia (la Revolución de 1952) y la memoria de las dictaduras.
The massacre known as the Palace of Justice Holocaust is an important object of public concern in Colombia. After 29 years, social agents struggle in fields such as public activism, legal claims, and artistic creation to construct and legitimate accounts of what happened and inscribe them in collective memory as “the truth.” An analysis of these struggles, developed from inside and outside the state and from diverse points of the political spectrum, makes it possible to identify the meaning frames in which the people taking part in these struggles construct narratives of the massacre, such as the Jewish-Christian tradition, discourses on human rights and the memory of the Shoah, national security doctrines, and Nazi anticommunist anti-Semitism.
La masacre conocida como el Holocausto del Palacio de Justicia es un importante objeto de interés público en Colombia. Después de 29 años de acontecida, diversos actores sociales continúan luchando en campos como el activismo político, los reclamos legales y la creación artística para construir y legitimar versiones sobre lo sucedido, e inscribirlas en la memoria colectiva como “la verdad”. Un análisis de esas luchas, desarrolladas desde dentro y fuera del Estado y desde diversos puntos del espectro político, permite identificar los marcos de sentido dentro de los cuales dichos actores construyen narrativas sobre la masacre. Algunos de esos marcos son la tradición judeo-cristiana, los discursos sobre los derechos humanos y la memoria de la Shoá, las doctrinas de seguridad nacional y el antisemitismo anticomunista nazi.
Ethnographic research on the life experiences of former political prisoners and their families in Uruguay suggests the need for rethinking of the concept of trauma, which is often inadequate to convey the historical and social specificity of painful memories. The collective wound is constructed in public space, and intimate memories are closely linked to the framework in which they are embedded. Working on the victim’s self is not sufficient to overcome the trauma, distracting attention from the need for social recognition and justice. Making history and doing justice are unavoidable steps in the establishment of a different political regime.
Las investigaciones etnográficas sobre las experiencias de vida de ex presos políticos y sus familias en Uruguay sugieren la necesidad de replantearse el concepto de trauma, el cual suele ser casi siempre inadecuado para expresar la especificidad histórica y social de las memorias dolorosas. La herida colectiva se construye en el espacio público y las memorias íntimas están estrechamente vinculadas con el marco en el que están inmersas. Trabajar sólo con el yo de la víctima no es suficiente para superar el trauma, y desvía la atención de la necesidad de reconocimiento social y justicia. Hacer historia y hacer justicia son pasos ineludibles en el establecimiento de un régimen político diferente.
Although more than three decades have passed since Guatemala’s 36-year-long civil war, bereavement and posttraumatic stress continue to affect many survivors of that dark era, especially since it is only now that a few of the most infamous perpetrators of the violence have recently, if briefly, been brought to justice. The Maya were especially severely affected by the massacres and disappearances of the armed conflict. Because the ongoing relationship between the dead and the living that Maya value requires that the deceased receive proper burial, the exhumation and reburial of war dead have had cathartic effects for the survivors and have actively contributed to the construction of historical memory.
Aunque han pasado más de tres décadas desde la guerra civil de 36 años en Guatemala, la aflicción por la pérdida de seres queridos y el estrés post traumático continúan afectando a muchos sobrevivientes de esa era oscura, especialmente porque es sólo hasta hace poco que algunos de los más infames autores de la violencia han sido llevados ante los trbunales aunque sólo brevemente. Los mayas especialmente fueron gravemente afectados por las masacres y las desapariciones del conflicto armado. Ya que la relación existente entre los muertos y los vivos que los mayas valoran requiere que los muertos reciban una digna sepultura, la exhumación y el nuevo entierro de los muertos en la guerra han tenido efectos catárticos en los sobrevivientes y han contribuido activamente a construir la memoria histórica.
The last Argentine dictatorship (1976–1983) left a legacy of an estimated 30,000
La última dictadura argentina (1976–1983) dejó un legado de cerca de 30,000 desaparecidos. Tres décadas más tarde, el muro de la impunidad está siendo derribado. Los juicios se multiplican por todo el país y cientos de represores están siendo enjuiciados. Estos juicios son espacios públicos para la construcción de la memoria colectiva, escenarios politicos para las batallas sobre la memoria y foros en los que continuamente surgen nuevas perspectivas e información sobre lo ocurrido bajo el terrorismo de estado. A través del testimonio de los sobrevivientes y los reclamos de los equipos de defensa legal surge un nuevo conocimiento acerca del nivel y el alcance de los abusos de los derechos humanos y sobre cómo funcionaba el aparato represivo, la “normalidad” cotidiana del terrrorismo de estado y la complicidad de la sociedad.
With the increasing opportunities for justice ushered in by the repeal of the Full Stop and Due Obedience laws in 2005, the struggles for memory and justice by Argentina’s H.I.J.O.S. (Sons and Daughters for Identity and Justice against Forgetting and Silence) have shifted focus. Pre-2005, the organization used
Con las nuevas oportunidades para la justicia que trajo la anulación de las leyes de Punto Final y de Obediencia Debida en 2005, la organización argentina H.I.J.O.S. (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio) ha reorientado el enfoque de sus luchas por la memoria y la justicia. Antes de 2005, la organización usaba los escraches (manifestaciones públicas en las cuales los responsables de violaciones derechos humanos son “sacados del closet” o puestos al descubierto) para responder al problema de la impunidad en la Argentina, condenar las atrocidades y poner de manifiesto la impunidad legal de la cual gozaban los autores de las violaciones. Después de 2005, los escraches ampliaron la selección de sus blancos de ataque y sirvieron para llamar la atención sobre las deficiencias del sistema judicial. Además, las nuevas actividades fuera y dentro de los tribunales reflejan el nuevo panorama de la justicia, al celebrar la llegada de la misma y acompañar a las víctimas, a los sobrevivientes y a los testigos en este proceso mientras continúan denunciando las deficiencias y los obstáculos persistentes en la esfera judicial.






