
Introduction
Select search scope: search across all journals or within the current journal

In June 2013 an unprecedented movement spearheaded by young people took to the streets of Brazilian cities. Despite the diversity of explanations of the protests, one thing became clear: the urban question was at the center of events. Brazil has become an international role model for its innovations in social policy and even urban policy. There have been social struggles for a democratic city. New policies, new programs, new projects, and a Ministry of Cities have been created. This democratic and participatory process has taken place in the context of fiscal adjustment and therefore contention over resources. When the federal government resumed investment in cities following a developmentalist project, capital linked to the production of space took over the leadership of the urban process and the virtuous cycle of urban policy declined. Investment in works directed by the real estate market in the context of mega-events such as the World Cup and the Olympics together with tax relief for the purchase of automobiles deepened the deterioration of urban living conditions, especially housing and mobility.
Em junho de 2013 um grupo de jovens criou uma onda de protestos jamais vistos nas cidades brasileiras. Não obstante a multiplicidade de explicações para esses protestos, algo ficou claro: a questão urbana era o elemento central desses eventos. O Brasil tornou-se modelo internacional para inovações em política social e urbana. Havia uma luta social por centros urbanos democráticos. Novas políticas, novos programas, novos projetos e um Ministério das Cidades foram criados. Esse processo democrático e participatório ocorreu num contexto de ajuste fiscal e consequentemente de contenção de despesas. Quando o governo federal retomou os investimentos em cidades após um projeto desenvolvimentista, o capital atrelado à produção de espaço tomou as rédeas do processo de urbanização e o ciclo virtuoso da política urbana foi interrompido. Investimentos em projetos direcionados pelo mercado imobiliário no contexto de megaeventos como a Copa do Mundo e as Olimpíadas, bem como incentivos fiscais para a compra de automóveis, aumentaram a deterioração da qualidade de vida urbana, especialmente no que diz respeito à moradia e à mobilidade.
A confluence between the state, the housing market, and the rationale of financial capital has led to excessive growth of social housing in Mexico in the past two decades. This growth has been one way of channeling excess capital into global financial markets rather than the result of a public policy to address the housing needs of the low-income population.
Durante las últimas dos décadas la confluencia entre el estado, el mercado de la vivienda y la lógica del capital financiero ha llevado a un crecimiento excesivo de la vivienda social en México. Este crecimiento ha sido una manera de canalizar el excedente de capital hacia los mercados financieros internacionales en vez del resultado de una política pública para resolver las necesidades de vivienda de la población de bajos ingresos.
Many of the academic analyses calling Medellín’s development an “urban miracle” fall short with regard to discussion of the political economic implications of institutional shifts. An emerging transnational capitalist class promoted ‘good governance’ reforms and the embedding of neoliberalism in the urban context. Medellín’s neoliberal development agenda is not only a market-led strategy but also a particular form of hierarchic rule and distribution of power. Increased economic activities in the tertiary sector, the promotion of flexible labor markets, and the incorporation of the city into the global economy at the lower end of the value chain have not served as sustainable growth escalators for Medellín’s economy. The city continues to have high rates of un- and underemployment and is still the country’s most unequal city. These developments can by no means be described as miraculous.
Muchos de los análisis académicos que describen el desarrollo de Medellín como un “milagro urbano” se quedan cortos en cuanto a la discusión de las implicaciones político-económicas de los cambios institucionales. Una nueva clase capitalista transnacional promovió las reformas de buena gobernanza y la incorporación del neoliberalismo en el contexto urbano. El plan de desarrollo neoliberal de Medellín no es sólo una estrategia orientada al mercado sino que también es una forma jerárquica de gobierno y distribución del poder. El aumento de las actividades económicas en el sector sectario, la promoción de un mercado laboral flexible y la incorporación de la ciudad en la economía global en el nivel más bajo de la cadena de valor no han servido como palancas para el crecimiento económico sustentable de Medellín. La ciudad sigue teniendo las tasas de desempleo y subempleo más altas de Colombia y todavía es la ciudad más desigual del país. Estos desarrollos no pueden ser descritos en modo alguno como milagrosos.
In Latin America, cities with security challenges are increasingly invoking urban planning policy to rebuild governance in neighborhoods perceived as unruly. While the state’s “arrival” in marginalized areas is long overdue, it is also embedded in complex histories of violence and socio-spatial marginalization. Medellín’s Comuna 13 has historically been materially and discursively constructed as a space of relegation. Interview and focus group data show how policy cycles for Comuna 13 evolved from discretionary programs (1978–2002) to securitization and (para)militarization (2000–2003) and then social urbanism, a program of participatory urban upgrading (2004–2011). The latter, a reformist approach, aims to provide better services, foster participation, and reduce socio-spatial segregation. Underlying these positive aims, however, two contradictions remain concealed: deep-seated inequality resulting from decades of normalized exclusion and the perpetuation of a regime of hypersecuritization and (para)policing that recreates itself under new governance and spatial arrangements.
Cada vez más, las ciudades con problemas de seguridad en América Latina están apelando a las políticas de planificación urbana para restablecer la gobernanza en aquellos vecindarios considerados como ingobernables y revoltosos. Aunque ya era hora de que se sintiera la presencia del estado en las áreas marginadas, esta presencia está también insertada en unas historias complejas de violencia y marginación socio-espacial. Históricamente, la Comuna 13 de Medellín ha sido construida material y discursivamente como un espacio de relegación. Los datos obtenidos por medio de entrevistas y grupos de discusión demuestran cómo los ciclos en la Comuna 13 han evolucionado desde los programas discrecionales (1978–2002) a la seguridización y (para)militarización (2000–2003) y luego hasta el urbanismo social, un programa participativo de mejora urbana (2004–2011). Este último es un programa con un enfoque reformista que aspira a proveer mejores servicios, fomentar la participación y reducir la segregación socio-espacial. Pero en la base de estos objetivos, sin embargo, hay dos contradicciones que permanecen ocultas: una desigualdad profundamente arraigada que es el resultado de décadas de una exclusión normalizada y la perpetuación de un régimen de hiperseguridización y vigilancia que se recrea bajo la nueva gobernanza y los arreglos espaciales.
TransMilenio, the mass transit system inaugurated in Bogotá at the turn of the millennium, was a technocratic development achievement. Citizens and experts alike held the system in high esteem initially. Over time, however, technocratic knowledge increasingly conflicted with citizens’ experiences, and riders grew extremely dissatisfied with the system. Some experts attempted to depoliticize policy decisions, demobilize civil society, and redefine citizenship as the consumption of services, but citizens continued to participate in myriad ways, protesting in the streets, barricading the system, organizing rider “strikes,” deploying their own expert knowledge, and seeking electoral office in order to inform policy decisions pertaining to the system. The distribution and importance of expertise in shaping the system challenges dichotomous understandings of state and society and highlights the differentiation of citizenship under neoliberal governance.
TransMilenio, el sistema de transporte masivo inaugurado en Bogotá a principios del nuevo siglo, fue un logro de desarrollo tecnocrático. Al principio, tanto los ciudadanos como los expertos tenían una opinión altamente favorable del sistema. Sin embargo, con el tiempo, el conocimiento tecnocrático comenzó a entrar en conflicto cada vez más con la experiencia de los ciudadanos y aumentó cada día más la insatisfacción de los usuarios con el sistema. Algunos expertos trataron de despolitizar las decisiones sobre política pública, e intentaron desmovilizar a la sociedad civil y redefinir el concepto de ciudadanía como el mero consumo de servicios. Sin embargo, los ciudadanos siguieron luchando de diversas maneras: protestando en las calles, bloqueando el sistema con barricadas, organizando “huelgas” de usuarios, dándole valor a su propio conocimiento y aspirando a puestos electivos para así tratar de guiar la toma de decisiones políticas sobre el sistema. La distribución social del conocimiento o pericia y su importancia en la estructuración del sistema ponen en entredicho las visiones dicótomas de estado y sociedad y resaltan la diferenciación de la ciudadanía bajo la gestión neoliberal.
“Best practices” are either celebrated as inspirational examples that can spur policy change and learning in other places or critiqued as “one-size-fits-all” models that do not consider the complexity of local contexts. Less is known about the forms of power, governance, and legitimacy that are embedded in the construction and mobilization of certain policies as world policy models. This article critically examines the concept of “best practice” by analyzing the case of Bogotá’s Ciclovía, a weekly 70-mile street-closure program to promote urban biking and physical exercise. The analysis sheds light on the shifting rationalities and constellations of local and transnational actors, networks, and agendas that have shaped the program from its experimental beginnings in the 1970s through its construction as an international “best practice” in the 2000s.
Las “mejores prácticas” suelen ser o bien presentadas como ejemplos inspiradores y creativos que pueden impulsar cambios políticos en otros lugares o criticadas como modelos “universales” que no toman en consideración la complejidad de los contextos locales. No obstante, se sabe relativamente poco sobre las formas de poder, gobernanza y legitimidad que están insertadas en la construcción y movilización de ciertos programas como modelos de política mundial. El artículo hace un examen crítico del concepto de “mejores prácticas” analizando el caso de la Ciclovía de Bogotá—un programa semanal de cierre de calles que promueve el ciclismo urbano y el ejercicio físico. El análisis arroja luz sobre las racionalidades cambiantes así como las diferentes constelaciones de actores, redes, y agendas locales y globales que le han dado forma al programa desde sus tímidos comienzos en los años 70 hasta su construcción como una “mejor práctica” internacional en los últimos años.
Brazilian urban social movements have played a key role in bringing about change in urban policy since the 1980s and in light of the widespread protests across the country in June 2013. This insurgency and the urban reform movement of the 1980s and 1990s exemplify waves of mobilization and demobilization, signaling positive change at the level of praxis. More recent events have highlighted challenges for Brazil’s political left.
Os movimentos sociais urbanos brasileiros tem desempenhado um papel chave na mudança da política urbana desde os anos 80 e em vista dos mega-protestos espalhados pelo país de junho de 2013. Esta insurgência e o movimento de reforma urbana dos anos 80 e 90 exemplificam ondas de mobilização e desmobilização, sinalizando mudanças positivas ao nível da praxis. Eventos mais recentes têm destacado desafios para a esquerda política brasileira.
City master plans assumed a central role in urban planning in Brazil with the promulgation of a new constitution in 1988 and the passage of enacting legislation in 2001. Citizen participation became an important part of this new urban planning framework. In contrast to some of Brazil’s other democratic experiments, participation in urban planning has been received critically or with only cautious optimism. A comparison of two participatory forums in Santo André, São Paulo, shows that established patterns of administrative power can decisively influence the participation of the public in city planning. Differences in the executive structures of the two institutions enabled one of them but not the other to foster open-ended deliberation on policies with members of disadvantaged groups. The study suggests that participation might be enhanced by reserving executive positions for civil society participants, including the public at all stages of policy development, choosing participants largely from disadvantaged groups, and keeping the forum small.
Planos diretores para cidades desempenharam papel fundamental no planejamento urbano brasileiro com a promulgação da Constituição de 1988 e o sancionamento da legislação em 2001. Demais, a participação de cidadãos tornou-se importante elemento dessa nova moldura de planejamento urbanístico. Ainda assim, em contraste com outros experimentos democráticos no Brasil, a participação no planejamento urbano tem sido recebida de maneira crítica ou no máximo com otimismo cauteloso. Contudo, uma comparação entre dois forums participativos em Santo André, São Paulo, demonstra que padrões estabelecidos de poder administrativo tiveram influência decisiva na participação pública no planejamento urbano. Diferenças na estrutura executiva das duas instituições permitiram que uma delas, mas não a outra, promovesse deliberações transparentes sobre iniciativas enquanto permitia a participação de grupos menos privilegiados. O estudo sugere que a participação pode ser ampliada com a nomeação de participantes da sociedade civil a cargos executivos, incluindo-se o público em todos os estágios da política de desenvolvimento e escolhendo-se indivíduos majoritariamente entre segmentos mais desfavorecidos da população. O forum deve, ainda, manter-se pequeno.
Citizen participation has become an important political strategy. A case study of the Barranquilla land-use plan employing Fung and Wright’s theories on countervailing power reveals that the citizen participation promoted to comply with legal requirements was a failure because it was manipulated by the dominant public actor. In societies such as that of Barranquilla, which employs traditional modes of politics, there is little chance of fostering successful participatory processes because there is no countervailing power to offset the established one. The violent context that surrounds the political sphere, low confidence in state institutions, and the convergence of economic and political power prevent the creation of strong and independent countervailing powers.
La participación ciudadana se ha convertido en una importante estrategia política. El estudio de caso del plan de usos de terrenos de Barranquilla a través del prisma de las teorías de Fung y Wright sobre el poder compensatorio revela que la participación ciudadana promovida para cumplir con los requisitos legales fue un fracaso porque fue manipulada por el actor público dominante. En sociedades como la de Barranquilla, con sus modos tradicionales de la política, hay pocas posibilidades de fomentar procesos de participación exitosos porque no hay un poder compensatorio que contrarreste el poder establecido. El contexto violento que envuelve la esfera política, la poca confianza en las instituciones estatales y la convergencia del poder económico con el poder social impiden la creación de poderes compensatorios fuertes e independientes.
Study of the struggle of a social movement, the Frente Amplio contra la Supervía, to stop the construction of an urban toll road in the southwestern end of Mexico City reveals that investments in transportation assumed to benefit the larger public are in fact creating new landscapes of infrastructural and democratic exclusion. Examination of the forms of citizen mobilization, alliances among diverse actors, and the role of accountability institutions as spaces for democratic experimentation suggests that struggles against large infrastructure projects allow citizens and the state to redraw the limits of authoritarianism and the meaning of sustainability and democracy in the city.
El movimiento social Frente Amplio contra la Supervía se organizó para detener la construcción de una autopista de peaje urbana en el extremo suroeste de la Ciudad de México. El análisis de las luchas del Frente revela que las inversiones en la transportación que se suponía que beneficiarían a un público amplio en realidad están creando nuevos espacios de exclusión infraestructural y democrática. El análisis de las formas de movilización ciudadana, de las alianzas entre diferentes actores y del rol de las instituciones de rendición de cuentas como espacios de experimentación democrática sugiere que las luchas contra los grandes proyectos de infraestructura les permiten a los ciudadanos y al estado volver a trazar los límites del autoritarismo y el significado de la sostenibilidad y la democracia en la ciudad.